domingo, 22 de diciembre de 2013

Kaffeine vs Me-TV ¿cuál pongo en mi GNU/Linux?

Procedo a configurar en mi nuevo equipo mi vieja tarjeta TDT por USB (que en GNU/Linux es copiar un archivo de firmware a la carpeta /lib/firmware) e instalo un par de programas muy conocidos para ver la tele digital, kaffeine y me-tv, ambos disponibles en los repositorios oficiales de Ubuntu 12.04.03.
La experiencia de uso ha sido muy distinta con ambos:

Me-TV

Este programa me ha resultado lento llegando a resultar inútil en los canales de alta definición, el sintonizador ha detectado pocos canales y para que los muestre todos es mejor generar un archivo channels.conf con herramientas externas e importarlo desde Me-TV.
En fin, con los canales normales es usable pero no interesa a no ser que por algo no se pueda usar la siguiente opción.

Kaffeine

Este programa sí va muy fluido, incluso con los canales de alta definición.
Algún problema tuve con los drivers nouveau pero poca cosa, por seguridad mejor no tener ningún archivo sin guardar por si se reinicia el entorno X (aunque después de actualizar el sistema no me ocurrió nunca más).
Para conseguir ver todos los canales seleccionamos sucesivamente las opciones:
  1. Televisión
  2. Configurar Televisión
  3. Dispositivo 1
  4. Origen
  5. Autoexploración
Si en lugar de autoexploración elegimos el correspondiente a nuestra ciudad no se cargarán los nuevos canales posteriores a la creación de este archivo por lo que tendríamos menos canales (bastantes menos).
Kaffeine no vale sólo para ver la tele, también reproduce música y vídeo. Prácticamente es un centro multimedia completo.
La conclusión que saco es que, al menos en mi configuración hay un claro vencedor: kaffeine.
Mi tarjeta TDT es la Hauppauge WinTV-NOVA-T USB2 (ya descatalogada).

lunes, 16 de diciembre de 2013

Audacious: el reproductor mp3 minimalista, retro y multiplataforma

Los que hayáis vivido la popularización del formato mp3, recordaréis los primeros reproductores sobre todo winamp que llegó a su culmen en la versión 1.0, momento a partir del cual fue engordando de forma absurda y descontrolada como le pasa a muchos programas de windows haciendo cosas que nada tenían que ver con su propósito inicial.
En aquellos años muchos también probabamos las distribuciones de GNU/Linux de la época y una de las primeras cosas que buscábamos era un reproductor de mp3 minimalista como winamp, recuerdo xmms.
Recientemente ha salido la noticia del fin de los días de este programa, que ya poco espacio tenía entre tantos reproductores como hay hoy en día que hacen ese trabajo tan bien.
El que os voy a presentar hoy es un programa que tiene una estética casi idéntica a ese mítico winamp 1.0, se trata de audacious.

Este programita suele estar en los repositorios oficiales de la mayoría de distribuciones por lo que se puede instalar fácilmente por los procedimientos habituales.
Y el programa es muy sencillo de manejar, podemos arrastrar carpetas o archivos con mp3, ogg, etc... y los reproduce sin más mostrando la información que incluye el programa.
El aspecto de este tipo de programas es similar al display de un CD de coche, con su ecualizador, efectos especiales, etc... es como un maravilloso viaje en el tiempo.


sábado, 7 de diciembre de 2013

La forma correcta de poner un nombre a un archivo o directorio

Pues sí, existe una manera correcta de poner un nombre a un archivo o directorio para conseguir una compatibilidad lo más universal posible que nos permita leerlo en cualquier sistema operativo o aparato electrónico.
  1. No usar acentos ni eñes u otros caracteres regionales en los nombres de archivos: esto les evitará problemas a quien acceda desde equipos de otros países, con otros sistemas, o con otras versiones. Cuando subimos un archivo a internet puede ser un problema muy grave.
  2. Usar sólo letras y números: en algunos sistemas la coma, los guiones, el punto y coma, el ampersan, etc... tienen otros usos, ¡evítalos!
  3. Sustituir los espacios por subrayados bajos o mejor eliminarlos: algunos comandos o programas pueden confundirlos con parámetros o nombres de varios archivos.
  4. No poner nombres de archivos iguales sólo diferenciados porque unos tienen alguna letra en mayúscula y otros en minúsculas: algunos tipos de partición distinguen entre mayúsculas y minúsculas, pero cuando copiamos algo a otro sistema que no distingue (p.e.: la FAT32 de un pendrive) solo nos podremos quedar con uno de los archivos repetidos, ya que nos pedirá machacar uno por otro.
  5. Los nombres tienen que ser explicativos y estar en una ruta lógica: es la única manera de encontrarlos cuando los necesitemos dentro de unos meses o años.
  6. Siempre que sea posible respetar el viejo formato 8.3: este formato consiste en poner el nombre con 8 caracteres, un punto y otros 3 caracteres que se les llama 'extensión' ya que determinaba la aplicación que iba a abrirlos en los sistemas más arcaicos.
    Ya casi nadie usa DOS pero siguen existiendo programas y dispositivos antiguos que sólo manejan bien este formato.
    También ayuda a no sobrepasar los 255 caracteres en la ruta absoluta del archivo, límite que tiene algún sistema o aparato y que nos puede volver locos.
Son unas normas muy sencillas que te van a evitar muchos dolores de cabeza buscando problemas de difícil diagnosis.